"Adherencia, fundamental en el tratamiento" (Nov.2013)

Se trata de un concepto relevante que implica un comportamiento acorde a las indicaciones del equipo de salud, un pilar esencial que ayuda al paciente a involucrarse completamente con su tratamiento.

La adherencia no sólo consiste en cumplir con las visitas periódicas a su médico, sino que cohesiona todos los aspectos que conforman el tratamiento, llevando al paciente a responsabilizarse por cumplir lo que su equipo médico le recomienda. Tomar consciencia sobre su estado de salud y calidad de vida, ayuda entonces a entender diferentes pasos de su procedimiento.

Rodrigo Nieto, Químico Farmacéutico de la Universidad de Chile y Gerente General de Farma eRP responde algunas de las principales dudas que el concepto adherencia pudiera generar en quienes inician o mantienen un tratamiento.

-¿Qué es la adherencia y cual es su objetivo e importancia?
La adherencia se entiende como el grado en que el comportamiento de una persona coincide con las recomendaciones acordadas con su médico tratante, busca lograr los objetivos terapéuticos en el paciente, que en caso de no adherir al tratamiento, no obtendrá el resultado deseado a través del medicamento.

-¿En qué etapa de una enfermedad se asume un plan de adherencia?
Desde el comienzo. Específicamente, un plan de adherencia a medicamentos debe hacerse cargo del esquema farmacológico como parte del tratamiento. Es recomendable para el paciente consultar a su médico cualquier duda respecto al esquema terapéutico, la forma de administrarse los medicamentos y los horarios. Además, debe informarle a su médico todos los otros medicamentos que tenga indicados, para armonizar de mejor manera los horarios y prever posibles interacciones. El paciente debe asegurarse de programar las administraciones, ya sean diarias o con otra frecuencia; recordar las fechas de dispensación de sus medicamentos con la debida antelación para no tener "lagunas" sin tratamiento, y siempre informar a su médico cualquier situación relacionada con el tratamiento.

-¿Cómo se inculca este concepto en los pacientes y quiénes son los encargados de reforzar sus objetivos? Todo el equipo de salud tiene este rol: el médico, la enfermera, el químico-farmacéutico. El paciente debe conocer qué beneficios esperar de su tratamiento, sus contraindicaciones y cómo hacerles frente. Es fundamental que el paciente acepte el tratamiento como parte de su vida diaria y tenga recursos para enfrentar los riesgos de adherencia. Un aspecto importante es la confianza del paciente en el equipo que lo atiende, evitando el comportamiento denominado "adherencia de delantal blanco": el paciente declara a su tratante que es adherente cuando no lo es, para evitar sentirse cuestionado.

-¿Cuándo se considera que la adherencia falla y cuáles son los motivos?
Las formas de no adherencia son múltiples, y reconocerlas ayuda a los pacientes a identificar si están en riesgo de caer en ellas. Un paciente es no adherente si no se administra la cantidad indicada de su medicamento, por ejemplo para evitar efectos secundarios. Otro comportamiento de no adherencia es saltarse dosis, lo que implica estas "lagunas" en el tratamiento. En otros casos, se produce atraso en la administración de un medicamento programado, o retardo en la dispensación del medicamento si se terminó el envase anterior. Las razones de no adherencia que indican los pacientes incluyen no disponer del dinero para comprar el medicamento, olvido, no disponibilidad del medicamento, temor a efectos secundarios, darse un descanso de la terapia, dejar el medicamento porque interfiere con actividades de la vida diaria, temor a depender del medicamento, entre otras.

-¿Existen métodos para incentivar la adherencia? ¿Cuáles son?
Las técnicas que ayudan al paciente en la adherencia se basan en entregarle información respecto a la necesidad y utilidad de su tratamiento, y buscan que su comportamiento esté alineado con las indicaciones acordadas con su médico. Para su aplicación, el propio paciente, su cuidador o su tratante, primero deben identificar si existe riesgo de no adherencia y cuál es su causa. Si se debe, por ejemplo, a olvido, puede buscarse una actividad de vida diaria con la que asociar la administración del medicamento (por ejemplo, con el desayuno, antes de acostarse, etc.) o solicitar a un tercero la recordación. Si existe temor a efectos secundarios, el paciente debiera abordar el tema con su médico tratante, consultándole por formas de mitigarlos. Para muchos pacientes con esquemas terapéuticos complejos, esto es con varios medicamentos a distintas horas del día, es útil el uso de pastilleros. Según ha destacado el especialista, resulta que saber reconocer la no adherencia es tan importante como mantener la adherencia como tal, puesto que juega un rol fundamental en el resultado del tratamiento, la situación de salud del paciente y la calidad de vida propia y de su familia. Por este motivo, se aconseja a los pacientes y familiares mantener una comunicación fluida con el equipo médico para así detectar cualquier falencia en este aspecto.

Fuente: Programa Pasos Chile - Nov.2013