"Leucemia Mieloide Crónica
Terapia oral y trasplante de médula ósea" (Dic.2013)

La leucemia mieloide crónica cuenta con alternativas de tratamiento que dependen de la edad del paciente y de la fase que esté viviendo en la enfermedad, además de otros factores que se presentan individualmente según sea el caso.

La terapia oral y el trasplante de medula ósea son dos opciones muy diferentes en el tratamiento de la leucemia mieloide crónica (LMC). Jorge Alfaro, Jefe del Departamento de Hematología de la Clínica Dávila y Jefe del Banco de Sangre del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, y María de los Ángeles Rodríguez, Hematólogo y Jefe del Banco de Sangre del Hospital Naval Almirante Nef de Viña del Mar, aclaran las principales de los pacientes inquietudes al respecto.

“En general se hace necesario un trasplante cuando hay progresión de la enfermedad o crisis blástica y el paciente se encuentra en condiciones adecuadas para hacerlo, en general en fases avanzadas, salvo que el paciente se presente en esa fase, lo que no es frecuente, pero puede ocurrir”, explica la doctora María de los Ángeles Rodríguez.

Por su parte, el doctor Jorge Alfaro complementa diciendo que “el éxito de un trasplante de médula ósea (TMO) dependerá de la edad del paciente, la disponibilidad del dador, sexo, fase de la enfermedad y probablemente la experiencia del Centro en trasplantes alogénicos (trasplantes realizados de una persona a otra)”.

Sobre la disminución de trasplantes de médula ósea y sus motivos, la doctora explica que esta ha sido drástica “debido a la efectividad de los inhibidores de tirosin-kinasa (ITK), la disponibilidad de alternativas de segunda línea más efectivos, y ahora la disponibilidad de un inhibidor de tirosin-kinasa activo en pacientes portadores de mutación en T315I (un cambio genético que evita que la mayoría de los inhibidores de la tirosin-kinasa sean eficaces)”. Agrega además que los resultados han sido excelentes, “han cambiado la evolución de una enfermedad que en general tenía sobrevidas promedio de 5 años, pasando a ser una enfermedad crónica”.

Por otro lado, surge la duda sobre cuáles son los riesgos de un trasplante de médula comparados a una terapia oral en una etapa avanzada de la enfermedad, ante lo que el hematólogo Jorge Alfaro asegura que “en fases avanzadas de la enfermedad se pueden observar respuestas con ITK cercanas al 30% en casos de fase acelerada y a un 20% en las fases blásticas. Es en estos casos en que se recomienda el uso combinado con quimioterapia y, de ser posible, TMO”.

La doctora Rodríguez agrega además que “los riesgos asociados al trasplante son la mortalidad (en general precoz) asociada a infecciones, por progresión de la enfermedad y la morbilidad y mortalidad asociada a la enfermedad de injerto contra huésped. La terapia oral en fases avanzadas puede ser efectiva con sobrevidas prolongadas si existe buena respuesta, pero hay mayor riesgo de progresión y refractariedad”.

No existe una sugerencia general para todos los pacientes de leucemia mieloide crónica respecto a este tema, ya que se trata de una enfermedad compleja en la que, sin duda, el mejor guía es el médico tratante y el equipo de salud que lo acompaña. Sólo ellos tienen completo conocimiento de los detalles individuales de cada caso particular y podrán tomar la mejor decisión para el paciente.

Fuente: Programa Pasos Chile - Dic.2013