"Cáncer de mama: Alternativas de una enfermedad compleja" (Abr.2014)

Si bien el Cáncer de mama es una enfermedad de la cual se sabe bastante, el Programa Pasos quiso resaltar algunos aspectos importantes de conocer para quienes tienen o han tenido alguna relación con la patología.

Cada día las mujeres de Chile y el mundo están más atentas a la posible aparición o reaparición de un cáncer de mama, ya que este se ha transformado desgraciadamente en una enfermedad frecuente.

El Dr. Francisco Acevedo, Oncólogo del Centro de Cáncer del Hospital Clínico de la Universidad Católica, conversó con el Programa Pasos y explicó algunos puntos importantes sobre esta patología “altamente prevalente”.

Mamografías convencionales, digitales y resonancia magnética
La mamografía es un examen que consiste en una radiografía de mamas y se realiza con el fin de diagnosticar el Cáncer de mama, mientras que la resonancia magnética es un análisis a través de un campo magnético y ondas de radio con el fin de obtener imágenes más detalladas.

Sobre las diferencias, preferencias y orden de estos exámenes, El Dr. Acevedo explica que está demostrado que la mamografía puede diagnosticar la enfermedad en forma precoz. La diferencia de la mamografía tradicional con la digital es que en ésta última, la imagen es captada por un detector electrónico, y almacenada en un computador, obteniendo así imágenes con mejor resolución.

Es poco lo que cambia la utilización de la tecnología digital, por lo que en la mayoría de las pacientes, una mamografía tradicional parece ser suficiente. Excepciones son aquellas mujeres con mamas densas o pacientes menores de 50 años.

En la gran mayoría de los casos una mamografía es suficiente para el diagnóstico de cáncer de mama. La resonancia nuclear magnética es una técnica que utiliza un imán, ondas de radio y un computador para obtener imágenes de mucha mejor resolución.

La visión del Doctor Acevedo, es que si bien este último es un examen más sensible que la mamografía (capaz de detectar lesiones con mayor precisión y de menor tamaño) es menos común que se utilice como técnica diagnóstica debido a su alto costo. Una excepción es cuando la paciente presenta una predisposición genética que la hace tener mayor riesgo (familiares directos con cáncer de mama). Sin embargo cada forma de diagnóstico y posterior tratamiento se centra en lo que el médico tratante indica en cada caso particular.

También se utiliza resonancia magnética cuando el cirujano tiene la sospecha de que existe más de un tumor y éste no se observa en la mamografía, ya que el cirujano requiere mayor precisión para planear el tipo de cirugía que se realizará.

Tratamientos
Con respecto al tratamiento, el cáncer de mama es una enfermedad muy heterogénea (todas las pacientes son muy distintas), por lo que las alternativas de terapia son variadas también. En líneas generales, los pilares del tratamiento son: a. Cirugía
b. Radioterapia
c. Tratamiento sistémico.

Dentro de este último se encuentra:
i. Quimioterapia
ii. Terapias biológicas
iii. Terapia hormonal


La decisión de qué tratamiento y en qué orden se realiza, depende de múltiples factores: edad de la paciente, enfermedades que tenga concomitantes, cuán rápido creció el tumor, tamaño, si hay o no ganglios en la axila con tumor, si existe expresión de receptores hormonales, etc.

Cirugía y reconstrucción
Acerca de la cirugía del cáncer de mama, el Oncólogo explica al Programa Pasos que corresponde a uno de los pilares del tratamiento. El tipo de cirugía depende de las características del tumor y de la paciente. Por ejemplo, tumores pequeños pueden ir a una mastectomía parcial (extirpación de un trozo de mama) en la mayoría de los casos, mientras que en tumores más grandes puede indicarse una mastectomía total. En los casos de mastectomía parcial, ésta debe ir acompañada posteriormente de radioterapia. Si se opta por la mastectomía total (extirpación de toda la mama), la radioterapia no siempre es necesaria.

Es importante que las pacientes que van a ser sometidas a mastectomía total (extirpación de toda la mama) discutan con el cirujano oncólogo, la opción de una cirugía reconstructiva. Ésta, en algunos casos, puede incluso ser realizada al momento de operar el tumor (reconstrucción inmediata), mientras que otras deben ser realizadas en forma posterior, ya sea porque el tipo de cirugía recomendada por su cirujano requiere de una preparación previa (por ejemplo uso de expansor), o porque es necesario completar la radioterapia previo a la reconstrucción.

En la mayoría de los casos, la cirugía se realiza como primer tratamiento, sin embargo, dado el tamaño del tumor o ciertas características de riesgo, se va a priorizar el tratamiento sistémico como la quimioterapia en forma inicial, dejando la cirugía para una segunda etapa.

Apoyo psicológico
Con todo esto, el apoyo psicológico para las pacientes es fundamental. El diagnóstico de un cáncer de mama trae consigo un importante impacto emocional que finalmente va a afectar a la paciente no solo en el aspecto físico sino también social, espiritual, laboral y sexual. Además, los tratamientos son prolongados y están asociados a síntomas que pueden afectar la calidad de vida.

La mayoría de los grupos oncológicos en nuestro país cuentan con psico-oncólogas(os) entrenados para tratar a este grupo particular de pacientes. Afortunadamente, el AUGE también garantiza la evaluación integral durante toda la fase de tratamiento tanto para aquellas pacientes que optan por esa cobertura.

El Cáncer de mama es una enfermedad compleja que puede presentarse de maneras muy diferentes según cada paciente y que requiere un abordaje múltiple con la participación de un equipo de salud especializado. Las ventajas de que la salud pública cubra el aspecto psicológico de los tratamientos de oncología son indudables, ya que cuando hablamos específicamente de Cáncer de mama estamos abordando la femineidad de muchas mujeres que sufren alteraciones físicas y psicológicas.

Fuente: Programa Pasos Chile - Abr.2014