"Manejo y control del dolor en pacientes con Artritis Reumatoide" (Abr.2014)

Cuando las articulaciones sufren una enfermedad como la Artritis Reumatoide (AR), el dolor se convierte en un factor que si bien puede variar, en gran parte de los casos permanece. La Reumatóloga del Hospital Naval, Elena Jarpa, profundiza sobre este tema para los Pacientes del Programa Pasos durante una entrevista realizada en el mes de abril.

El dolor es una sensación que toda persona conoce, sin embargo varía según la tolerancia de cada uno, por lo que resulta imposible generalizar el concepto de dolor. Es el caso también de los pacientes con Artritis Reumatoide (AR).

Consultamos sobre este tema a la Doctora Elena Jarpa, Reumatóloga del Hospital Naval, Ex Directora de la Sociedad Chilena de Reumatología y Asesor Científico de inmunovirología del laboratorio Bristol-Myers Squibb, quien comenta las diferentes aristas que se consideran al hablar de dolor.

¿Por qué es tan importante manejar el dolor en pacientes con AR?
El dolor es un componente que afecta la calidad de vida de cualquier paciente y su familia. Lo primero es identificar la causa de ese dolor, luego a través de un examen físico se puede saber si la enfermedad está activa y si el paciente tiene las articulaciones inflamadas y dolorosas. En algunos casos puede haber dolor por causa de una secuela, una deformación producida por la AR que provoque un dolor crónico.

Por otro lado, el componente del dolor es muy subjetivo, ya que todos los pacientes tienen un umbral del dolor distinto. Hay personas que lo resisten mejor y que incluso se acostumbran a vivir con las molestias, por eso es importante la visión individual de cada paciente.

¿Cómo se mide el dolor?
Para medir el dolor se utiliza la denominada escala visual análoga (EVA), que es una regla con marcas del 0 al 10. Se le pregunta al paciente cuánto dolor siente en esa escala, considerando 10 como el mayor dolor posible y 0 como sin dolor. Se asigna un número de acuerdo a lo que el paciente indica según su percepción global y luego, con el examen físico se puede ver específicamente cual es la situación de cada articulación por separado. Se considera hinchazón y dolor, ya que una articulación inflamada no necesariamente es dolorosa y viceversa.

Otro componente que influye mucho en los pacientes con AR es la Fibromialgia, que es una enfermedad asociada a la AR que se caracteriza por la percepción de dolor generalizado, pero que no tiene que ver con la actividad de la AR propiamente tal, sino que con la contractura muscular y con el estado psicosomático del paciente.

¿Por qué se vuelve tan importante tratar el dolor?
El dolor debe ser tratado porque altera la calidad de vida de las personas, puede ser incapacitante en distintos grados desde leve a severo, impidiendo actividades básicas de la vida cotidiana como el aseo personal entre otras. El dolor crónico se puede relacionar con depresión o aislamiento del paciente.

Es muy importante identificar la causa del dolor: si una AR está activa el dolor no va a ceder sin un tratamiento adecuado. Existen diferentes tipos de medicamentos para este tratamiento, desde analgésicos o antinflamatorios, pasando por las drogas modificadoras de la enfermedad, metotrexato, corticoides y en escalas más avanzadas los medicamentos biológicos.

También hay dolores por las secuelas de la AR como las deformaciones, que pueden generar dolores crónicos. Para aliviar estos dolores se pueden utilizar analgésicos o infiltraciones cuando corresponde a un dolor de una articulación en particular.

En casos de Fibromialgia, el dolor es más bien difuso y se trata con relajantes musculares, analgésicos o antidepresivos en bajas dosis, dependiendo cada caso.

Lo más importante es no generalizar el concepto de dolor, ya que varía en cada paciente de acuerdo al origen y a la propia percepción. Sin duda después de un tiempo el paciente adquiere un autoconocimiento y empieza a reconocer sus dolores diferenciando agudos o crónicos, lo importante es comunicarlos periódicamente al médico tratante para recibir indicaciones correctas de tratamiento.

Fuente: Programa Pasos Chile - Abr.2014