Objetivos del tratamiento de la Leucemia Mieloide Crónica (Ago.2014)

El control de la Leucemia Mieloide Crónica (LMC) se basa principalmente en seguir las indicaciones del tratamiento según cada caso particular, buscando atenuar los síntomas de la enfermedad y ayudar al paciente a vivir de manera adecuada a su nueva realidad.

Las enfermedades crónicas son reconocidas por su larga duración y por eso el tratamiento adquiere alta importancia. Los tratamientos buscan aliviar dolencias y molestias en el paciente, ajustándose a la fase de la enfermedad que cada caso presente.

Los principales objetivos del tratamiento son lograr una respuesta duradera al tratamiento y evitar que la enfermedad avance en base a la reducción o la eliminación de síntomas, esto se puede demostrar mediante:


Remisión hematológica: recuperación de valores normales en el hemograma completo FBC (sigla de su nombre en inglés full blood count), exploración física normal y sin inflamación de ningún órgano; esto se conoce como respuesta hematológica completa (RHC).

Remisión citogenética: eliminación de células portadoras del cromosoma Filadelfia hasta alcanzar niveles no detectables; esto se conoce como respuesta citogenética completa (RCC).

Remisión molecular: una respuesta molecular significativa (RMS), se refiere a una respuesta importante al tratamiento, pero indica que todavía existe una cantidad detectable de proteínas bcr-abl mutacionales. La eliminación de las proteínas bcr-abl mutacionales hasta alcanzar niveles no detectables comprobada mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR, en inglés Pollymerase Chain Reaction), se llama respuesta molecular completa (RMC).

Alcanzar una RCC al cabo de 12 meses permite predecir que los beneficios del tratamiento serán más duraderos.

La respuesta temprana al tratamiento de primera línea es uno de los efectos más buscados, ya que se ha asociado a una mejor sobrevida a largo plazo sin avance de la enfermedad a la fase acelerada o blástica y se conoce como sobrevida sin transformación.

Contrario a lo anterior, la falta de respuesta al tratamiento dentro de un período determinado también se asocia con una mayor probabilidad de pérdida de respuesta al tratamiento, y progresión de la enfermedad. La LMC es una patología que depende mucho del momento en que se trate y de la respuesta de cada organismo ante el tratamiento. Para el médico tratante es fundamental detectar la fase de la enfermedad de su paciente y a partir de esto comunicarle la evolución y resultados que se estén obteniendo.

Fuente: Programa Pasos Chile - Ago.2014