Seguimiento en el tratamiento de Pacientes con Leucemia Mieloide Crónica. (Jul.2015)

El tratamiento de esta enfermedad requiere de controles periódicos además de un seguimiento que se hace a cada paciente dependiendo de las características propias en la evolución de la enfermedad.

En este proceso es frecuente y necesario realizar diversos exámenes en distintos momentos que dan cuenta del efecto de los medicamentos y especialmente la identificación del modo en que los pacientes van respondiendo a las indicaciones. Todo esto paralelamente a los controles periódicos.

El Dr. Guillermo Conte, jefe de la Sección de Hematología del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, explica la importancia del examen físico además de los exámenes de laboratorio, los cuales permiten obtener una visión global y particular a la vez del paciente en relación a la evolución de su enfermedad de manera de precisar el diagnóstico para definir el tratamiento más adecuado para cada paciente.

El doctor Conte destaca: “A los dos o tres meses de iniciado el tratamiento en la mayoría de los casos, se produce una remisión hematológica en el paciente, es decir no tiene anemia y los glóbulos blancos y las plaquetas son normales -como si estuviese sano- el paciente siente como si no tuviese la enfermedad. Es un problema porque al sentirse sano es más complejo continuar el tratamiento".

La profundización de los estudios de esta enfermedad se dirigen siempre a precisar la génesis del diagnóstico de manera de intervenir selectivamente en la normalización de los parámetros e indicadores de la enfermedad.

Entre los estudios se cuenta, además del hemograma, con otras mediciones tales como los estudios citogenéticos para detectar la existencia del cromosoma Filadelfia en los glóbulos blancos el cual está presente en el 95% de pacientes que tienen leucemia mieloide crónica.

El cariotipado, que se realiza para obtener células de la médula ósea con el fin de analizar los cromosomas y determinar si tienen mutaciones y/o cambios genéticos en su estructura. Este estudio permite medir cuántas células presentan un tipo de mutación que señala el aumento en la actividad de la enfermedad.

Un tercer tipo de estudios que se hacen a los pacientes son las pruebas moleculares que miden la producción de proteínas bcr-abl anómalas (denominados transcritos) que dan lugar a la producción sin control de células de leucemia mieloide crónica. Esta prueba permite monitorear la respuesta al tratamiento cuando la enfermedad está bajo control.

Es importante que los paciente sepan que la adherencia, vale decir que, el tomar el medicamento de acuerdo a las indicaciones es una condición para mantener una estabilidad y tener una vida normal.

En cuanto a la frecuencia de los controles médicos son definidos de acuerdo a la situación de cada paciente, sin embargo lo habitual es que sean mensuales y dependiendo de la evolución y respuesta a los medicamentos se pueden ampliar cada dos meses. Dado que son muy pocos los casos en los que la enfermedad desaparece totalmente es fundamental la adherencia de la persona al tratamiento durante años, que visite regularmente a su médico y se realice los exámenes indicados cuando sea necesario.



Fuente: Programa Pasos Chile