Mantenga su mente abierta y comuníquese con su reumatólogo
La artritis reumatoidea (AR) se presenta generalmente como una enfermedad crónica progresiva. Esto significa que aunque esté recibiendo tratamiento, e independientemente de que presente síntomas o no, con el tiempo su AR podría dañar sus articulaciones cada vez más.

Si encuentra el plan terapéutico adecuado para usted, puede lograr que la progresión del daño articular sea más lenta y que el dolor y la fatiga disminuyan.

Trabaje con su médico para lograr el mejor tratamiento
Su reumatólogo es su socio para manejar su AR de moderada a grave y es el responsable de tratar su enfermedad. Usted le debe informar cómo se siente—y cómo lo están afectando los síntomas— para poder ayudarlo a alcanzar sus objetivos. Establecer una buena relación con su médico requiere planificación y preparación. Hemos desarrollado algunas herramientas para ayudarlo a empezar.

Mantenga a su reumatólogo informado acerca de cómo se siente, aunque le parezca que ya ha conversado sobre ello antes. Comuníquele siempre cualquier cambio, bueno o malo, en su estado físico y emocional, a fin de que pueda ofrecerle la mejor atención posible.

Incluya a sus seres queridos en el proceso de toma de decisiones
Cuidarse teniendo en cuenta a sus amigos y a su familia es importante, pero también lo es permitirles que le brinden su apoyo. Su equipo de tratamiento de la artritis reumatoidea debería incluir no sólo a su reumatólogo y otros profesionales sino también a miembros de su familia y a las personas más cercanas a usted.

Aprender a pedir ayuda y confiar en el apoyo de otros puede constituir una parte importante del tratamiento de la artritis reumatoidea. Tal vez puede resultarle un gran alivio contar con alguien que lo escuche y con quien pueda analizar su condición. Confiar en su equipo de apoyo es una excelente manera de compartir sus sentimientos y de darles a otros la posibilidad de que lo ayuden cuando más lo necesita.

Compromiso
Respete la programación de sus citas y visitas al consultorio. Es muy importante que reciba el tratamiento exactamente como lo prescribió su reumatólogo.

Comunicación
Mantenga la comunicación con su reumatólogo y con otros profesionales de la salud para informarles cómo se siente. Trabaje junto con su reumatólogo y con otros profesionales de la salud para determinar sus objetivos terapéuticos personales, que pueden incluir disminuir el dolor, mantener su función física para actividades de su vida cotidiana y su trabajo, mejorar su calidad de vida relacionada con la salud y disminuir el ritmo de progresión del daño articular. Una de las formas de alcanzar estos objetivos es mantenerse involucrado comunicándose con su reumatólogo.