La Quimioterapia

Los fármacos que se administran para combatir las células cancerosas (ya sea inyectados en una vena, por acceso central o administrados por boca) se conocen como quimioterapia. Este tratamiento, realizado en ciclos durante varios meses, puede destruir las células cancerosas en cualquier sitio del cuerpo.

La quimioterapia se puede usar antes de la cirugía para ayudar a disminuir el tamaño del tumor, uso en fase metastásica, o después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa restante en la mama o en cualquier parte del cuerpo.

Debido a que la quimioterapia destruye a todas las células que se dividen rápido, suele causar problemas en otras partes del cuerpo. Estos efectos no deseados del tratamiento se conocen como “secundarios”.